Las distancias del espacio son tan grandes que usar kilómetros produce números enormes. Por eso los astrónomos utilizan unidades más cómodas.

Un es la distancia que la luz viaja en un año. La luz se mueve en el a casi 300.000 kilómetros por segundo. Manteniendo esa durante un año recorre unos 9,46 billones de kilómetros.

Ejemplo: la más cercana al Sol, Próxima Centauri, está a un poco más de cuatro años luz. Eso significa que la luz que vemos hoy salió de allí hace algo más de cuatro años.

Por eso mirar lejos también es mirar hacia el pasado. Si observamos una situada a millones de años luz, recibimos luz que empezó el viaje millones de años atrás. No estamos viendo esa galaxia exactamente como es “ahora”, porque su información todavía no ha tenido tiempo de alcanzarnos.

El nombre puede confundir porque contiene la palabra “año”. Pero funciona igual que decir “”: es una unidad para indicar cuánto separa dos lugares.

Dentro del sistema solar solemos usar otras medidas, porque un año luz es demasiado grande. Por ejemplo, la luz del Sol tarda alrededor de ocho minutos y veinte segundos en llegar a la Tierra. Podemos decir que el Sol está a unos ocho minutos luz.

Los astrónomos también usan el pársec, otra unidad de distancia equivalente a unos 3,26 años luz.

Por qué llegamos a esta respuesta: la velocidad de la luz es una constante física medida con enorme precisión. Multiplicar esa velocidad por el tiempo de un año define la distancia llamada año luz.