La distancia entre estrellas es tan grande que colisiones directas son raras. En cambio, la distorsiona las galaxias, lanza colas de estrellas, comprime gas y puede desencadenar formación estelar. La fricción dinámica transfiere energía orbital y los núcleos pueden acabar fusionándose. Si ambos albergan agujeros negros, estos pueden formar un par y unirse mucho después. El resultado depende de masas, gas, velocidad y ángulo: puede surgir una galaxia elíptica o un disco reconstruido. «Choque» dura cientos de millones de años y es una reorganización gravitatoria, no el impacto sólido de dos objetos.
Respuesta corta
Sus estrellas casi nunca chocan directamente porque están muy separadas, pero la cambia las órbitas de enormes cantidades de estrellas y comprime gas. Las galaxias pueden deformarse, formar nuevas estrellas y terminar fusionándose en una sola galaxia mayor.