Un ligamento es una banda resistente de conectivo que une huesos alrededor de una articulación. Sus fibras de colágeno permiten un movimiento limitado, pero frenan direcciones que podrían sacar la articulación de su alineación. También contienen receptores que informan al cerebro sobre posición y tensión, lo que ayuda al control del movimiento. No todos actúan igual: algunos están tensos en cierta postura y más flojos en otra. Músculos, tendones, cápsula articular y forma de los huesos comparten la estabilidad; el ligamento no trabaja solo. Si se estira más allá de su capacidad, puede sufrir un esguince y cicatrizar con una organización distinta de la original.