Un suelo fértil ofrece nutrientes disponibles, agua y a las raíces sin acumular sustancias tóxicas. Su textura equilibra retención y drenaje; su estructura crea poros y permite que las raíces exploren. La materia orgánica almacena nutrientes, mejora agregados y alimenta una comunidad de microbios y animales que recicla elementos. El pH controla qué nutrientes permanecen disponibles, y plantas diferentes prefieren rangos distintos. Tener mucho nitrógeno no basta si faltan fósforo, potasio u otros elementos. Fertilidad química y salud física y biológica están relacionadas, pero no son idénticas; también importan profundidad, salinidad, erosión y clima.