Tiene una distribución suave y redondeada o alargada, con poco gas frío y poca formación de estrellas comparada con una espiral. Sus estrellas siguen órbitas en muchas direcciones, no un disco delgado ordenado. Las elípticas abarcan desde enanas hasta gigantes que dominan centros de cúmulos. Muchas contienen poblaciones viejas, aunque su historia puede incluir fusiones y episodios recientes. El nombre describe una imagen proyectada: una tridimensional puede ser más compleja que una elipse plana. No son espirales simplemente «sin brazos»; su movimiento, gas y evolución difieren.