Cuando colapsa el de una estrella masiva, protones y electrones se combinan en gran parte para formar neutrones y neutrinos. El remanente puede concentrar más masa que el Sol en una esfera de unos 20 kilómetros de diámetro. Presión de degeneración de neutrones y fuerzas nucleares resisten la gravedad; si la masa es demasiado alta, ni eso basta y se forma un agujero negro. Su superficie y corteza son extraordinariamente densas, y rota y posee campos magnéticos. «Hecha de neutrones» es una simplificación: distintas capas contienen núcleos, electrones, superfluidos y quizá fases todavía inciertas.