Es un que orbita una estrella distinta del Sol. Algunos son gigantes muy calientes pegados a su estrella; otros son pequeños, fríos o giran alrededor de dos soles. La definición depende de detectar un objeto de masa planetaria y diferenciarlo de estrellas y enanas marrones, frontera que puede ser discutida. Miles están confirmados, pero el catálogo tiene sesgos: es más fácil hallar planetas grandes, cercanos a su estrella o alrededor de estrellas pequeñas. Conocer radio o masa no basta para imaginar una Tierra; atmósfera, composición, órbita y estrella cambian radicalmente el ambiente.