Es el intervalo alrededor de una donde un planeta rocoso con atmósfera adecuada podría mantener agua líquida estable en superficie. El borde interior se relaciona con un efecto invernadero descontrolado; el exterior, con cuánto puede calentar dióxido de carbono antes de condensarse o dispersar luz. Cambia con luminosidad y espectro de la estrella y evoluciona con el tiempo. Los cálculos usan modelos y ofrecen límites conservadores u optimistas. Un planeta dentro puede ser seco o inhabitable, y uno fuera puede tener océano subterráneo. La zona es una herramienta de selección, no una etiqueta de «habitado».