Es una envoltura hipotética, aproximadamente esférica, de cuerpos helados muy lejanos, desde miles hasta quizá cien mil unidades astronómicas. No se ha fotografiado como estructura; se infiere de las órbitas y direcciones de cometas de período largo. Estrellas cercanas y la de la galaxia pueden perturbar objetos y enviarlos hacia el interior. Se cree que se formó con cuerpos dispersados por los planetas gigantes y luego almacenados lejos. Sus límites y población son estimaciones. A diferencia del cinturón de Kuiper, su gran distancia hace que la distribución sea tridimensional y apenas accesible a detección directa.