El cuerpo metálico distribuye por la base y paredes, pero llevaría esa energía rápidamente a la mano. Un mango de madera, plástico resistente o silicona posee baja conductividad y alarga el camino térmico. También suele estar unido por puntos pequeños que reducen el área de contacto. «Aislante» no significa que nunca se caliente: después de suficiente tiempo la conducción y el aire caliente elevan su temperatura. En hornos, incluso un mango metálico diseñado para estufa puede quemar. La selección equilibra aislamiento, resistencia mecánica y tolerancia a llama, grasa y limpieza.