Cuando una acción produce un resultado mejor de lo esperado, neuronas dopaminérgicas cambian su y ayudan a actualizar qué acción y contexto predicen valor. Con aprendizaje, la respuesta se desplaza en parte desde la recompensa hasta la señal que la anuncia; si el resultado falta, aparece un error negativo. Ganglios basales participan en seleccionar y repetir secuencias, mientras corteza representa metas y contexto. Dopamina no es simplemente «placer» y una recompensa no crea automáticamente hábito: importan repetición, proximidad, consistencia y oportunidad de actuar. Recompensas variables pueden mantener búsqueda, pero también hacen el patrón resistente al cambio.
Respuesta corta
Una recompensa indica al cerebro que una conducta tuvo un resultado valioso y aumenta la probabilidad de repetirla en un contexto similar. Con repetición, las señales que preceden a la recompensa pueden empezar a activar anticipación y facilitar que la conducta se vuelva automática.