En acero inoxidable, fuerte engrosa la película de óxido de cromo. El espesor queda del orden de longitudes de onda de la luz, de modo que reflexiones de la superficie exterior e interior interfieren. Algunas longitudes se refuerzan y otras se cancelan, produciendo amarillos, azules o violetas sin pigmento añadido. Aceites quemados también pueden manchar, pero la iridiscencia limpia suele ser óxido fino. No implica necesariamente daño estructural. Ácidos suaves apropiados pueden retirarla, pero abrasivos o productos incompatibles rayan o alteran la capa pasiva.
Respuesta corta
En ciertos metales, especialmente acero inoxidable, el puede formar capas de óxido extremadamente delgadas. La luz se refleja en la superficie superior e inferior de la película y produce colores por interferencia, parecidos a los de una película de jabón.