La estructura contiene una red de poros conectados. Al comprimirla sale aire; al soltarla bajo el agua, la elasticidad recupera el y reduce la presión dentro de los poros, haciendo entrar líquido. Después, capilaridad y tensión superficial ayudan a retenerlo. Una esponja natural es el esqueleto fibroso de un animal; muchas domésticas son espumas de celulosa o polímero. No absorbe todo dentro de moléculas sólidas: gran parte queda almacenada en huecos. Al apretar, disminuye el volumen disponible y la presión expulsa el agua, lo que permite reutilizarla.