El aire contiene de agua aunque parezca seco. Al tocar el vaso, una capa de aire se enfría. Si baja por debajo de su punto de rocío, ya no puede mantener todo el vapor en fase gaseosa y moléculas se agrupan en gotas sobre pequeñas irregularidades. El agua no atravesó el vidrio ni salió de la bebida. Cuanto mayor la humedad, más alto el punto de rocío y más rápida la condensación. En aire muy seco puede no formarse. Las gotas crecen, se unen y corren, dejando una mesa mojada aunque el vaso no tenga fuga.