Su posición sobre las órbitas permite que desvíen hacia los lados parte del sudor y del agua que baja por la frente. El relieve de la ceja y la dirección de los pelos colaboran en ese desvío, aunque no forman un sello perfecto. También reducen un poco la luz que llega desde arriba. Su otra función es social: al levantarlas, juntarlas o moverlas, cambian de forma muy visible y ayudan a comunicar sorpresa, duda, enojo y otras señales. Reconocer un rostro resulta más difícil cuando faltan las cejas, lo que muestra que forman parte de su patrón identificable. Su forma actual combina protección física y comunicación, no una única tarea.
Respuesta corta
Las ayudan a desviar sudor, agua y pequeñas partículas lejos de los ojos. También son importantes para las expresiones faciales y la comunicación, porque sus movimientos ayudan a mostrar emociones e intenciones.