Durante una ducha caliente, parte del agua líquida se evapora y aumenta la cantidad de de agua en el baño. Ese vapor es invisible.
El espejo suele estar más frío que el aire húmedo que lo rodea. Cuando una capa de aire entra en contacto con su superficie, se enfría. Si alcanza una suficientemente baja, llamada punto de , ya no puede mantener todo el vapor en forma de gas y parte se condensa.
Se forman entonces millones de gotitas diminutas sobre el vidrio. Esas gotas tienen superficies curvas que desvían y dispersan la luz en muchas direcciones. En vez de recibir una imagen clara reflejada por la capa metálica del espejo, nuestros ojos reciben luz desordenada por las gotas, y vemos una película blanquecina.
Ejemplo: lo mismo ocurre en el exterior de un vaso muy frío durante un día húmedo. El agua que aparece no salió a través del vidrio: provino del vapor del aire.
Si pasas un dedo por el espejo, juntas o retiras parte de las gotas y vuelve a quedar una zona más transparente. Si el espejo se calienta o el baño se ventila, las gotitas se evaporan y la imagen reaparece.
Algunos espejos llevan calentadores eléctricos por detrás. Mantener la superficie por encima del punto de rocío dificulta que se forme .
Un detalle: “vapor” y “” no son lo mismo. El vapor de agua es un gas invisible. La nube blanca que vemos sobre agua muy caliente o sobre un espejo está formada principalmente por pequeñas gotas líquidas.
Por qué llegamos a esta respuesta: condensación, punto de rocío y de luz explican el fenómeno completo sin necesidad de suponer que el espejo “absorbe ”.