Todos los planetas gigantes tienen anillos, pero los de Saturno contienen abundante hielo de agua, que refleja mucha luz, y se extienden en una banda enorme aunque muy delgada. Miles de divisiones y ondas surgen por de lunas, resonancias y colisiones entre partículas. El material va desde polvo hasta bloques y cada partícula orbita Saturno; no es un disco rígido. Su origen puede involucrar una luna o cometa destruido y material que no pudo reunirse, y la edad exacta sigue debatida. Desde la Tierra, la inclinación permite ver una gran superficie reflectante; cuando quedan de canto casi desaparecen.