El impacto deforma piel, , vasos y a veces hueso. Terminaciones nerviosas especializadas detectan presión extrema, estiramiento y sustancias liberadas por células lesionadas; se llaman nociceptores. Sus señales viajan por la médula espinal hasta el cerebro, donde se construye la experiencia de dolor. Mientras tanto, pequeños vasos pueden romperse y formar un moretón, y la inflamación sensibiliza la zona. El dolor inmediato suele reflejar la fuerza mecánica; el que crece después incluye cambios químicos e hinchazón. La intensidad no es un medidor perfecto del daño: atención, miedo, experiencia previa y lugar del golpe también modifican cómo se siente.