Mercurio carece de una densa que destruya proyectiles y no tiene lluvia, océanos ni tectónica de placas activa que renueve rápidamente la superficie. Recibió un intenso bombardeo temprano y muchas llanuras antiguas conservaron las marcas. Hubo volcanismo que cubrió algunas áreas y el planeta se contrajo, formando escarpes, pero la renovación fue limitada. La Luna también parece muy craterizada por razones semejantes. La cercanía al Sol no es la causa directa principal, aunque la gravedad solar aumenta velocidades de algunos impactos. Contar cráteres ayuda a comparar edades relativas de terrenos.