La incluye tejidos externos que protegen al tallo y tejidos internos que transportan azúcares. A medida que el tronco engrosa, una capa llamada cámbium de corcho fabrica células con suberina, una sustancia que reduce pérdida de agua y dificulta la entrada de organismos. Las células externas mueren y forman la parte áspera visible; grietas permiten que el tronco aumente de diámetro. Poros llamados lenticelas facilitan intercambio de gases. El grosor y patrón varían: una corteza gruesa puede aislar del fuego, mientras capas que se desprenden eliminan algunos parásitos. Dañar un anillo completo puede interrumpir el floema y matar el árbol aunque la madera central siga en pie.