Las abejas obreras producen cera y construyen celdas repetidas para almacenar miel y criar larvas. Un mosaico de hexágonos llena una superficie sin dejar huecos, como cuadrados o triángulos, pero ofrece buena relación entre área útil y longitud de pared. Las celdas comienzan aproximadamente circulares y el trabajo de muchas abejas, la geometría compartida y el ablandamiento de la cera contribuyen a las paredes rectas y uniones de 120 grados. Decir que las abejas resolvieron conscientemente un problema matemático sería exagerado: el patrón emerge de reglas de construcción, propiedades del material y selección de colonias eficientes.
Respuesta corta
Las celdas hexagonales encajan sin dejar huecos y permiten almacenar mucho usando relativamente poca cera. Las abejas construyen paredes compartidas y las propiedades de la cera caliente también ayudan a que las formas terminen ajustándose con gran regularidad.