Vivimos dentro del disco de la . Al mirar a lo largo de su plano, la línea de visión atraviesa muchas más estrellas que al mirar arriba o abajo, donde el disco es relativamente delgado. Sus luces no se distinguen a simple vista y se mezclan en una franja lechosa. Nubes de polvo bloquean sectores y crean manchas oscuras. La banda cambia con estación y latitud porque la parte nocturna de la Tierra apunta a regiones diferentes. En cielos urbanos, la luz dispersada por la atmósfera reduce el contraste y puede ocultarla aunque la galaxia siga allí.