La contiene grupos hemo con hierro que absorben algunas longitudes de onda de la luz y reflejan principalmente tonos rojos. Cuando lleva mucho oxígeno, como en las arterias, se ve rojo brillante; cuando ha entregado parte, adopta un rojo más oscuro. La sangre venosa nunca es azul. Las venas pueden parecer azules a través de la piel porque la luz se absorbe y dispersa de manera diferente antes de regresar a nuestros ojos. Otros animales usan pigmentos respiratorios distintos: algunos moluscos y artrópodos poseen hemocianina con cobre, que puede verse azul cuando está oxigenada. Nuestro color depende de la química de la hemoglobina, no del color del oxígeno.