Las fibras contienen cadenas de polímeros unidas por fuerzas débiles, incluidos puentes de hidrógeno. Agua y permiten que esas cadenas se deslicen mientras la prenda se dobla o comprime. Al secarse o enfriarse, se forman nuevas uniones que mantienen los pliegues. Algodón y lino se arrugan más porque sus cadenas forman muchos enlaces y recuperan menos la forma; fibras elásticas o acabados de resina resisten mejor. Una arruga no es solo una marca superficial: es una reorganización microscópica estabilizada en una geometría nueva. El tejido, grosor y presión determinan cuánto se nota.
Respuesta corta
Las fibras de la tela cambian de posición cuando se doblan, comprimen o humedecen. Al secarse pueden quedar retenidas en esa nueva forma por interacciones entre sus moléculas. El tipo de fibra determina qué tan fácil se arruga.