La quemadura solar es una inflamación provocada sobre todo por ultravioleta B, aunque la ultravioleta A también contribuye al daño. La energía altera moléculas dentro de las células, incluido el ADN. Muchas células lesionadas activan mecanismos de reparación; las que no pueden recuperarse pueden morir. Entonces aumentan el flujo de sangre y las señales inflamatorias, lo que produce enrojecimiento, calor, dolor e hinchazón. Estos efectos tardan horas en alcanzar su máximo porque dependen de esa respuesta biológica, no solo del calor del Sol. Si el daño es intenso, la epidermis puede separarse y formar ampollas. Las exposiciones repetidas favorecen envejecimiento prematuro de la piel y elevan el riesgo de cáncer.
Respuesta corta
Una quemadura solar ocurre cuando la ultravioleta daña células de la piel. El cuerpo responde con inflamación: aumenta el flujo de sangre, aparece enrojecimiento, calor y dolor. Las quemaduras repetidas aumentan el daño acumulado en la piel.