Durante un resfriado, la mucosa que recubre la nariz reconoce la infección y libera señales inflamatorias. Los vasos sanguíneos se dilatan y dejan pasar más al tejido, de modo que los cornetes —estructuras esponjosas dentro de la nariz— se hinchan y estrechan el paso del aire. También aumenta el moco, que atrapa partículas y ayuda a moverlas hacia la garganta. La sensación de bloqueo se debe mucho a la hinchazón, no solo a una nariz «llena» de secreción; por eso sonarse no siempre la despeja por completo. Normalmente un lado ofrece más resistencia que el otro por el ciclo nasal, y la inflamación puede hacer esa alternancia más evidente.
Respuesta corta
Durante un resfriado, el sistema inmunitario inflama el revestimiento de la nariz. Los vasos sanguíneos se dilatan, los tejidos se hinchan y aumenta el moco. Esa hinchazón, más que el moco por sí solo, puede hacer que cueste pasar el aire.