El ejerce una fuerza sobre cada partícula. Un grano pequeño presenta poca masa y puede comenzar a rodar o saltar cuando la fuerza supera su peso y el rozamiento con el suelo. Una piedra mayor necesita una corriente mucho más rápida. Sin embargo, las partículas muy finas pueden pegarse entre sí por humedad y fuerzas eléctricas, por lo que no siempre son las primeras en moverse. Los granos que saltan golpean a otros y desencadenan transporte. Densidad, forma, rugosidad y obstáculos importan además del tamaño. Por eso el viento clasifica sedimentos, pero no según una frontera simple entre «arena» y «piedra».
Respuesta corta
El ejerce una fuerza sobre los objetos. Los granos pequeños y ligeros necesitan menos fuerza para empezar a moverse que una piedra grande. Además, la forma, la humedad y la rugosidad del suelo cambian qué partículas pueden levantarse o rodar.