La información compatible se procesa con fluidez y protege una explicación ya organizada; la contradictoria exige revisar creencias y puede amenazar identidad o metas. Elegimos fuentes, formulamos búsquedas y recordamos evidencias de manera desigual. Aun así, la gente no ignora siempre lo contrario: fuerza de la , motivación por ser exacta y posibilidad de comprobar influyen. Pedir qué resultado demostraría que estamos equivocadas o buscar predicciones alternativas obliga a comparar. El sesgo opera en selección e interpretación, no como una orden cerebral única de «tener razón».