Todo lago recibe pequeñas cantidades de sales disueltas por la lluvia y las rocas de su cuenca. En un lago con salida, el río se lleva parte de ellas. En una cuenca cerrada, el agua solo escapa principalmente por ; las sales no se evaporan y se concentran durante miles de años. Si entra poca agua o el clima es seco, la concentración puede ser enorme. La composición depende de las rocas y aguas subterráneas, por eso no todos contienen la misma «sal» ni saben como el mar. Cambios en lluvia, desvíos de ríos y extracción humana pueden modificar con rapidez el nivel y la salinidad.
Respuesta corta
En lagos sin salida al mar, el agua entra con minerales disueltos y luego se evapora. El agua se va, pero las sales quedan. Si este proceso continúa durante mucho tiempo, la concentración de sales puede hacerse muy alta.