El aumenta el movimiento de las cadenas del adhesivo y reduce su viscosidad o módulo: se vuelve más blando, fluye y resiste menos el pelado. También puede dilatar de forma distinta el adhesivo y el objeto, creando tensiones en la interfaz. En pegamentos termofusibles, calentar revierte directamente la solidificación; en otros solo debilita temporalmente. Algunos adhesivos termoestables no se funden porque formaron una red química, aunque calor excesivo puede degradarla. La temperatura útil depende del producto y del material; calentar vidrio, plástico o baterías puede causar daños antes de que la unión ceda.