Los colorantes deben unirse o quedar atrapados dentro de las fibras. Si la unión es débil, hay exceso de tinte sin fijar o el agua y detergente alteran su , algunas moléculas salen y pasan a otras prendas. Algodón, poliéster y lana requieren químicas distintas; un tinte adecuado para una fibra puede fijarse mal en otra. Calor, pH, oxidantes y roce aceleran la pérdida. El color también puede palidecer sin manchar nada cuando la luz rompe moléculas del tinte. Lavar en frío y separar colores reduce transferencia, pero no corrige una formulación o fijación deficiente.