En una de emisión, la radiación ultravioleta de estrellas calientes arranca electrones de átomos. Cuando vuelven a unirse o cambian de nivel, emiten fotones de colores definidos; el hidrógeno produce con frecuencia luz rojiza. Una nebulosa de reflexión dispersa luz de estrellas cercanas, con predominio azulado porque las partículas pequeñas dispersan mejor longitudes cortas. Restos de supernova también brillan por gas calentado y partículas aceleradas. Las fotografías asignan a veces colores a longitudes invisibles o a filtros estrechos, de modo que una imagen científica no siempre representa lo que vería el ojo.