Un objeto flota si su promedio es menor que la del agua. La pulpa, semillas, cáscara y espacios de aire se combinan en ese promedio. Una manzana contiene alrededor de una cuarta parte de volumen de aire y suele flotar; una uva tiene tejido más compacto y suele hundirse. Maduración, variedad y daño cambian gases y azúcares, por lo que frutas del mismo tipo pueden comportarse distinto. El azúcar disuelto aumenta densidad del jugo, pero la cáscara y las cámaras importan tanto como composición. El agua empuja hacia arriba con una fuerza igual al peso desplazado.
Respuesta corta
Depende de su promedio comparada con la del agua. Una fruta con mucho aire atrapado en su piel o interior puede tener densidad menor y flotar; otra con tejido más compacto puede hundirse. El tamaño por sí solo no decide.