La repetición aumenta fluidez: la frase se procesa más rápido y esa facilidad puede confundirse con familiaridad y verdad. Se conoce como efecto de verdad ilusoria y aparece incluso cuando la persona conoce correctos, aunque no siempre vence evidencia clara. Recordamos la afirmación con más facilidad que su fuente o la advertencia que la acompañó. Repetir una falsedad para negarla puede, bajo ciertas condiciones, familiarizarla; correcciones claras y explicación alternativa ayudan. El efecto es probabilístico, no hipnosis: atención, plausibilidad y conocimientos previos todavía importan.