Lo conocido ofrece consecuencias más predecibles y requiere menos aprendizaje. La incertidumbre de una alternativa puede sentirse como posible pérdida, y solemos ponderar pérdidas más que ganancias equivalentes. También influyen efecto de statu quo, esfuerzo de cambio y simple exposición, que aumenta familiaridad y agrado. Pero no siempre preferimos lo conocido: curiosidad, necesidad o recompensa suficiente favorecen explorar. Que otra opción sea «mejor» depende además de información que quizá no poseemos. La elección conservadora puede ser un sesgo o una estrategia razonable bajo incertidumbre; el contexto decide.