La se reconstruye a partir de fragmentos y esquemas sobre cómo suelen ocurrir las cosas. Al recuperar, el cerebro completa huecos y puede mezclar detalles vistos después, inferencias y relatos ajenos. Repetir la versión modificada la reconsolida y aumenta confianza. Preguntas sugestivas, fotografías, imaginación y conversación introducen información sin que la persona mienta. La «fuente» —si algo fue visto, oído o imaginado— se recuerda peor que el contenido. Esto explica errores sinceros y es importante en testimonios. No implica que todo recuerdo sea falso; evidencia externa y condiciones de codificación ayudan a evaluar fiabilidad.
Respuesta corta
La no funciona como una grabación perfecta. Cada vez que recordamos, el cerebro reconstruye una experiencia usando fragmentos almacenados, conocimientos previos y contexto. Por eso detalles reales pueden mezclarse con información posterior o inferencias. Una persona puede estar muy segura de un recuerdo y aun así equivocarse en algunos detalles.