El universo observable tiene un horizonte: solo nos llega luz de regiones cuya tuvo tiempo de alcanzarnos desde el universo temprano. Debido a la expansión, su radio actual es mucho mayor que 13,8 mil millones de años luz. Ese horizonte no es una pared; un observador en otra galaxia tendría el suyo. El universo total podría ser infinito o finito sin borde, como una superficie es finita sin tener borde pero en tres dimensiones espaciales. Mediciones indican geometría muy cercana a plana, pero no determinan el tamaño total. «No vemos más allá» expresa un límite de información, no el final físico demostrado.