Próxima Centauri está a unos 4,24 años luz, aproximadamente 40 billones de kilómetros. Una sonda como Voyager 1 se aleja del Sol a unos 17 km/s; si pudiera dirigirse hacia Próxima Centauri y conservar esa , el viaje sería del orden de 75.000 años. La cifra es una comparación, no un plan de misión: Voyager no va hacia esa estrella y una nave interestelar tendría que acelerar, navegar, protegerse y posiblemente frenar al llegar. Sondas solares han alcanzado velocidades mayores cerca del Sol, pero no pueden simplemente mantenerlas rumbo a otra estrella. Llegar en décadas exigiría tecnologías de propulsión muchísimo más rápidas que las actualmente operativas.