Las estimaciones suelen situarse entre unos 100.000 y 400.000 millones. No contamos una por una: medimos luz de distintas regiones, hacemos censos cercanos, usamos modelos de masa y corregimos estrellas demasiado débiles u ocultas por polvo. Las enanas rojas son numerosas pero poco luminosas, mientras unas pocas estrellas brillantes dominan la luz. La incertidumbre sobre forma, masa y población explica el rango. Además, «tener» cambia lentamente cuando nacen estrellas, mueren y algunas son capturadas o expulsadas. Una cifra única con demasiados dígitos daría una precisión que las observaciones no poseen.