Andrómeda, o M31, está a unos 2,5 millones de años luz y es la gran más próxima. La Nube Grande de Magallanes y varias galaxias enanas están más cerca, pero son mucho menores. Andrómeda y la Vía Láctea se acercan en promedio; modelos prevén un encuentro dentro de unos 4.000 a 5.000 millones de años, aunque datos recientes dejan incertidumbre sobre el momento y la trayectoria exacta. Puede verse a simple vista bajo cielo oscuro como una mancha, de modo que la luz que llega hoy partió antes de que existieran humanos modernos.