El mismo fragmento visual puede representar objetos distintos. El cerebro usa bordes cercanos, iluminación, escena, experiencia y expectativas para elegir la interpretación más probable. Un parche gris parece claro en sombra y oscuro bajo luz porque el sistema estima la iluminación y busca la reflectancia del objeto. Movimiento y profundidad ayudan a separar figura y fondo. El contexto puede corregir ruido, pero también sesgar: una letra ambigua se lee según la palabra. La es una inferencia continuamente actualizada, no una copia directa de píxeles. Este uso del contexto explica fenómenos útiles como reconocer un objeto parcialmente oculto, pero también algunas ilusiones. El sistema combina la señal sensorial con probabilidades aprendidas; cuando las pistas habituales fueron diseñadas para engañar, la interpretación más probable puede no coincidir con la realidad física.