Una nerviosa llega a la unión neuromuscular y libera acetilcolina. Esta inicia un impulso en la fibra muscular que provoca la salida de calcio desde depósitos internos. El calcio permite que filamentos de miosina se enganchen a filamentos de actina y tiren de ellos usando energía de ATP. Millones de estos ciclos acortan unidades llamadas sarcómeros; la fibra genera tensión. Cuando cesa la señal, el calcio vuelve a almacenarse y el músculo se relaja. Los músculos solo tiran, no empujan, por eso suelen trabajar en pares o grupos opuestos alrededor de una articulación. El sistema nervioso regula fuerza activando más fibras y cambiando la frecuencia de las señales.