Sensores de detectan una desaceleración compatible con cierto tipo y gravedad de choque. La unidad de control confirma señales y envía corriente a un iniciador que provoca una reacción rápida y genera gas. La bolsa de nailon se llena en decenas de milisegundos y comienza a vaciarse por orificios mientras el ocupante la comprime, amortiguando la detención. Se diseña para complementar el cinturón, no reemplazarlo. No se activa en todos los golpes: dirección, fuerza, posición y algoritmo importan. Su velocidad de despliegue explica por qué se necesita distancia adecuada y sistemas especiales para niños.
Respuesta corta
Sensores detectan una desaceleración compatible con ciertos choques y una unidad de control decide si debe activarse. Entonces un inflador produce gas muy rápidamente y llena la bolsa en una fracción de segundo. La bolsa empieza a desinflarse al amortiguar el movimiento del ocupante.