Los ríos llevan arena, grava y fragmentos que golpean y raspan el cauce, mientras el agua aprovecha grietas y arranca material. Si el terreno se eleva o baja el nivel de base al que desemboca el río, la corriente gana capacidad de cortar hacia abajo. En regiones secas, poca vegetación deja paredes visibles y la lateral puede ser menor que la profundización. El Gran Cañón no fue tallado solo por el agua que vemos hoy: influyeron el levantamiento de la meseta, la historia del río Colorado, cambios climáticos y millones de años de derrumbes. El río profundiza el canal; la gravedad y la meteorización ensanchan sus paredes.