Algunas islas son cimas de volcanes submarinos que acumularon lava hasta salir del océano. Otras son fragmentos de continente separados por cambios tectónicos o por el aumento del nivel del mar. Los ríos construyen islas con , y los corales pueden levantar arrecifes y atolones alrededor de volcanes que luego se hunden o erosionan. También existen islas barrera creadas por arena redistribuida por olas y corrientes. Por eso no hay una receta común: la roca volcánica, la corteza continental, el sedimento o los organismos pueden proporcionar el material. Después, oleaje, viento, subsidencia y nivel del mar cambian continuamente su forma.