En la punta del tallo hay un meristemo que normalmente produce hojas y tallos. Señales de duración del día, , edad y hormonas cambian su programa de genes y lo convierten en meristemo floral. Sus grupos de células forman sépalos, pétalos, estambres y carpelos en un orden controlado. Antes de abrirse, el capullo protege las partes jóvenes. Algunas plantas requieren semanas de frío; otras responden a noches largas o cortas, y algunas florecen al alcanzar cierto tamaño. La flor no aparece como una pieza ya hecha dentro de la semilla: surge por división y especialización progresiva de células.