Muchos tornados fuertes nacen en supercélulas, tormentas con una rotatoria llamada mesociclón. La cizalladura del viento —cambios de velocidad y dirección con la altura— crea rotación horizontal; la corriente ascendente la inclina y estira en vertical, acelerándola. Interacciones con aire frío y límites cercanos pueden concentrar la rotación hasta el suelo. El embudo visible es condensación y polvo; puede haber circulación dañina antes de que el tubo parezca completo. No toda supercélula produce tornado y algunos tornados surgen por otros procesos. Los detalles que deciden cuál tormenta lo hará siguen siendo un área activa de investigación.
Respuesta corta
Muchos tornados intensos nacen dentro de tormentas severas cuando fuertes cambios de y dirección del viento generan rotación horizontal. La corriente ascendente de la tormenta puede inclinar y estirar esa rotación hasta formar una columna vertical que, si alcanza el suelo, es un tornado.