Después de que un grano de polen compatible llega al estigma, germina un tubo que crece por el estilo hasta un óvulo. Los gametos masculinos viajan por él y ocurre la fecundación. En las plantas con flor, una forma el embrión y otra contribuye al endospermo que lo alimentará. El óvulo se convierte en semilla y el ovario de la flor crece hasta formar el fruto; otras partes florales pueden incorporarse, como en la manzana. Hormonas coordinan expansión, acumulación de azúcares y maduración. Algunos frutos se desarrollan sin fecundación y carecen de semillas, así que esta secuencia común tiene excepciones.