Desde el interior vemos una banda estelar que rodea el cielo y un abultamiento hacia Sagitario. Distancias, movimientos y distribución de gas revelan un disco con brazos y una barra central. La radio atraviesa polvo y permite mapear hidrógeno y nubes mediante sus velocidades; paralajes de misiones como Gaia sitúan estrellas en tres dimensiones. Otras galaxias espirales ofrecen una comparación externa. No podemos tomar una fotografía de la Vía Láctea desde fuera, así que su mapa es una reconstrucción que mejora con . Algunos detalles de los brazos todavía se discuten.