Las plantas detectan dirección de luz y y redistribuyen crecimiento. Si la luz llega de un lado, la hormona auxina suele acumularse de manera desigual en el tallo; las células del lado sombreado se alargan más y el tallo se curva hacia la luz. En raíces, la respuesta a auxina y gravedad produce otra dirección. Puntas y tejidos jóvenes integran también humedad, contacto y sustancias químicas. La planta no planea una ruta ni mueve un tallo ya rígido como un animal: cambia la velocidad con que crecen lados distintos. La forma final resulta de muchas respuestas locales coordinadas por señales.
Respuesta corta
Las plantas detectan señales como luz y . Hormonas como las auxinas se distribuyen de manera desigual y hacen que unas células crezcan más que otras. Así los tallos suelen orientarse hacia la luz y las raíces responden en dirección de la gravedad.